Crear una marca masculina sin cambiar la producción.

La empresa contaba con experiencia fabricando calzado y una estructura productiva consolidada, pero no tenía una propuesta orientada al público masculino.
El desafío era construir una nueva unidad de negocio sin aumentar la complejidad operativa ni realizar inversiones en una nueva línea de producción.
El mercado de calzado masculino tiene códigos propios: materiales, proporciones y comunicación distintos a los de la línea existente de la marca. Entrar sin una identidad propia hubiera diluido el posicionamiento de ambas líneas.
Consolidar y rediseñar los productos masculinos reflejando la estética de la marca nueva, con ajustes productivos y comercialmente viables.
Sin cambios en la estructura productiva base.
Estética y estilo, durable, calzado de calidad.
En lugar de partir desde una hoja en blanco, analizamos las capacidades productivas existentes para transformarlas en una ventaja.
Relevamos horma, materiales y procesos de armado de los modelos ya en producción, y esa base técnica real fue el punto de partida de todo el desarrollo posterior.
Trabajamos sobre la adaptación y redistribución de los modelos existentes, introduciendo recursos formales, materiales y constructivos que permitieran diferenciar la nueva marca sin alterar la estructura productiva.
Creación de una identidad renovada y coherente para la nueva marca.
Uso del recurso estético y funcional para diferenciar producto.
Incorporación de costuras y terminaciones distintas a la línea base.
Variación en tipos de cordones, combinación de colores y materiales.
Definimos tres líneas (formal, informal y casual) organizadas por tipología, terminaciones y variaciones, para construir una familia de productos coherente y ampliable.








El resultado es una marca sólida y una línea inicial de calzado masculino lista para escalar, desarrollada a partir de los recursos reales de planta.
El sistema propuesto permite ampliar la colección, incorporar nuevas variantes y crecer comercialmente sin redefinir procesos ni realizar grandes inversiones iniciales.
La marca Megafon surge del cruce entre identidad, territorialidad y oficio. Los módulos inspirados en prácticas cordobesas y la nobleza del cuero crean un símbolo firme, esencial y local.
Esta estructura deriva en un sistema gráfico basado en la repetición y modulación. Módulos simples que transmiten estabilidad, coherencia y facilidad de aplicación.

El sistema de packaging mantiene el mismo lenguaje de marca en sus dos formatos: una caja combinada para las líneas Formal e Informal, y una caja propia para la línea Casual.


El proyecto dio origen a la marca Megafon, análoga a la marca de calzado femenino existente. Megafon nació preparada para salir al mercado con una identidad propia y una línea de productos coherente.
La empresa pudo diversificar su oferta aprovechando su capacidad instalada, reduciendo costos de implementación y acelerando el lanzamiento.





