
Ego nace de un objetivo claro: una lámpara pensada para quien le interesa la decoración de interiores, pero también le preocupa el impacto ambiental.
Busqué lograrlo combinando un aspecto elegante y cálido con automatización del consumo energético: la intensidad de la luz se ajusta sola según la luz ambiente disponible en la habitación, sin que la persona tenga que regularla manualmente.
Antes de llegar a la forma final probé varias direcciones: geometrías cónicas, cilíndricas, orgánicas y hasta una versión apoyada sobre patas de madera. La propuesta que terminó funcionando fue una lámina curva que se pliega sobre sí misma, generando el cuerpo, el difusor y el alojamiento de la electrónica en una sola pieza continua.

Construí el prototipo funcional en cinco etapas, desde las matrices para dar forma a la madera hasta la placa que controla la luz automáticamente. Estos son los planos que guiaron la fabricación:



Creación de matrices para termoformado y plegado de madera.


Termoformado de los difusores en PAI.


Plegado y pegado del laminado de madera.


Fabricación del interruptor personalizado.



Diseño, fabricación y programación de la placa controladora.


El prototipo funciona: la lámpara ajusta su intensidad de forma automática según la luz ambiente, manteniendo el aspecto cálido que buscaba desde el concepto inicial.

